¿A
QUIEN ELEGIR?
En los países democráticos celebran elecciones en diferentes fechas y por diferentes motivos. La población votará por diferentes candidatos a
diferentes puestos de elección popular y quien tenga el apoyo de la mayoría
será el elegido para algún puesto. Debemos pensar bien, evaluar las plataformas
partidarias y los candidatos. Pero sobre todo evaluemos cuan cerca o lejos
están de la Constitución de Dios, LA
BIBLIA.
La experiencia ha sido
que la decisión de la mayoría no siempre fue la mejor. Y en definitiva los
candidatos no guiaron los destinos de la Patria como debían. Algunos han puesto
una mano sobre la Biblia
y la otra en la plata. Otros levantaron la palma de una mano para un acto
público y el pulgar para sus fraudes privados. ¿Sabes porqué? Porque la palabra
de Dios no es para tener una mano sobre ella, o citar frases cuando conviene,
sino para abrirla, leerla y obedecerla.
Déjame preguntarte
ahora ¿Quién es el presidente de tu vida? Hay quienes dicen “Yo soy el que toma
mis decisiones”, “yo hago lo que quiero.” Pero cuando miras sus vidas te das
cuenta que no es así. Ellos son guiados por la presión del grupo, por la moda,
por la música, por los medios de comunicación, etc. Muchos dicen “soy libre”
pero están atados con cadenas como la droga, alcohol, infidelidad, pornografía,
mentiras, codicia, deshonra a los
padres...
Cuando un gobernante
toma malas decisiones estas son siempre confrontadas con la ley, con tal o cual
artículo de la
Constitución, o del Código Penal. ¿Y cuando tú tomas malas
decisiones en tu propia vida? ¿Quién crees que te va a confrontar? La Biblia, nos dice que
llegará un momento en que “Dios juzgará
por Jesucristo los secretos de los hombres” (Ro. 2:16). Sí, un día deberás rendirle cuentas a Dios.
¿Cómo te irá en ese día del juicio? Mira su ley y examínate ¿Puedes decir que
nunca has cometido pecado? ¿Nunca has codiciado? Y podríamos seguir con el
inclinarse ante ídolos (sean estos imágenes de yeso, estrellas de TV, algún
deportista, el dinero, etc.), el enojarte o insultar a tu prójimo (que a los
ojos de Dios es asesinarle en tu corazón), la
falta de respeto al nombre de Dios, el tener sexo antes o fuera del matrimonio. Sí, puedes decirme “soy humano”, pero en realidad eres
pecador y culpable delante de Dios. Y por ello el destino final debiera ser el
infierno, un lugar de tormento que Dios ha preparado para Satanás y sus
seguidores, pero que será ocupado también por quienes no han cambiado de
camino, quienes no se han arrepentido y no han sido librados de sus pecados.
La única forma en que tu
destino puede cambiar es que ELIJAS Y SIGAS AL MEJOR CANDIDATO. Presta
atención. Dios tiene un carácter muy especial: es Justo y debe castigar el
pecado. Pero a su vez, Dios es Amor y quiere salvar al pecador. Por eso Dios
tiene un plan para satisfacer Su justicia y
mostrar su amor. Dios tiene Su Candidato que cumple con los requisitos
de su plataforma electoral:
1. SUSTITUCIÓN. Para que el pecador sea salvo alguien debe ocupar su lugar. O sea
cargar con nuestros pecados.
2. SACRIFICIO. Esa persona debe morir derramando su sangre.
3. SANTIDAD. El candidato debe ser cien por cien Santo. Ningún defecto se debe
encontrar en él.
¿Te
parece que alguno de los candidatos a estas elecciones cumple con estos
requisitos? No. Ninguno de ellos, ni tú, ni yo. En verdad “No hay quien haga siempre el bien y nunca peque”
“Mas
Dios muestra su amor para con nosotros en que siendo aún pecadores, Cristo murió
por nosotros”
Él mismo decidió venir a la tierra para cargar con tus pecados y los míos. Él murió en nuestro lugar. Jesucristo es Dios hecho hombre, que fue a la cruz, recibiendo en su cuerpo el castigo de nuestros pecados “…para que todo aquel que en él cree no se pierda mas tenga vida eterna.” Por un momento detente a pensar en lo que Él hizo. El que no conoció pecado, por nosotros fue hecho pecado. ¿Habrá acaso un amor más grande? Jesús murió, fue sepultado y resucitó con poder. Hoy debes arrepentirte de tus pecados, confesárselos a Él (no a un pastor o sacerdote), pide que te lave con Su sangre y pon en Él toda tu fe para seguirle en obediencia.
En estas
elecciones nacionales hay
varios candidatos y alternativas, pero en la elección eterna solo hay dos
candidatos, solo dos caminos, solo dos destinos. Si te arrepientes y vas a
Jesucristo, entregando tu vida a Él, entonces él será tu Señor y Salvador. Pero
si sigues en el camino en que estás, cuando llegue el día del juicio final, no
será tu Salvador sino tu Juez. Pues despreciaste al Único Candidato que el
cielo ofreció. “Hoy es el día aceptable,
hoy es el día de salvación”
Si
quieres, puedes hacer esta oración sinceramente. “Señor, reconozco ante Ti mi pecado.
Sé que merezco el infierno. Me
arrepiento hoy de todo lo malo que he hecho. Gracias por morir por mí en esa
cruz de vergüenza, gracias por derramar tu sangre para limpiarme. Gracias
porque resucitaste de entre los muertos. Hoy pongo mi fe en ti. Lávame de mis pecados.
Quiero, de ahora en adelante seguirte, servirte y obedecerte. En el nombre de
Jesús. Amén”
Consigue
una Biblia, léela diariamente, ora, y busca una iglesia donde cristianos
verdaderos te ayuden a crecer espiritualmente y sigue sobre todas las cosas al
ÚNICO CANDIDATO, el Único Señor y Salvador, a Jesucristo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario